EL CUERPO EN PSICOTERAPIA

Extracto del libro El trauma y el cuerpo de P. Ogden, K. Minton y C. Pain

12 copia.jpg

Sabemos de la profunda medida en que las experiencias traumáticas se traducen en reacciones sensoriomotrices -imágenes, sonidos, olores, sensaciones corporales intrusivas, dolor físico, constricción, entumecimiento- y de la necesidad de un enfoque holístico cuerpo-mente para poder aplicar un tratamiento eficaz. Sin embargo, los modelos convencionales de terapia, si bien son fundamentalmente útiles, excluyen hablar del cuerpo, concentrándose predominantemente en la idea de que el cambio tiene lugar en virtud de la expresión narrativa.

El paciente con trauma puede mostrarse distanciado y desapegado de sus emociones, manifestando un afecto plano y quejándose de una falta de interés y motivación en la vida, de una incapacidad para pasar a la acción. O bien sus emociones pueden ser vividas a la manera de llamadas urgentes e inmediatas a la acción; han perdido la capacidad de reflexionar sobre una emoción y de permitir que la misma forme parte de los datos que guían la acción; la expresión de la emoción se vuelve explosiva y descontrolada.

A través de la rememoración no verbal desencadenada por las reminiscencias de los hechos, las personas traumatizadas reviven el tono emocional de las experiencias traumáticas anteriores, encontrándose a merced de unas emociones muy intensas relacionadas con el trauma.

Gracias a los estudios recientes realizados en el trauma y sus efectos con un enfoque de orientación somática, existen teoría y un modelo de tratamiento sólidos y abarcadores.   El trauma y el cuerpo hace justamente esto.

<<Los modelos convencionales de terapia, si bien son fundamentalmente útiles, excluyen hablar del cuerpo, concentrándose predominantemente en la idea de que el cambio tiene lugar en virtud de la expresión narrativa>>

La integración y el tratamiento requiere que el paciente le conceda prioridad a las vivencias sensoriales y motrices y observe su interrelación con los niveles emocional y cognitivo de procesamiento de la información. Los pacientes aprenden a advertir de qué forma los pensamientos y las emociones afectan al cuerpo y también de qué forma diferentes sensaciones y movimientos físicos afectan a los niveles superiores de procesamiento de la información. Al utilizar el cuerpo (en lugar de únicamente las cogniciones o las emociones) como una entrada fundamental y una vía de acceso a la exploración de las experiencias traumáticas, se abordan directamente los efectos de la traumatización sobre el cuerpo y sobre el aprendizaje procedimental.